#1 #1 powersoe dijo: En España eso no pasa, en las últimas gerales se presentaron más de 50 partidos políticos, así que el que votó corrupción por segunda vez no fue por falta de opciones, tiene que buscar otra excusa. @powersoe
1- No existe ninguna garantía de que los partidos nuevos o minoritarios vayan a comportarse de manera sustancialmente diferente a los mayoritarios. Al fin y al cabo, tanto unos como otros ofrecen principalmente discursos, sin que ninguno pueda presentar un historial probado y consistente de ausencia total de corrupción.
2 - Estos partidos emergentes son sistemáticamente ignorados por gran parte del electorado, precisamente porque se percibe que no tienen posibilidades reales de ganar ni de acceder al poder.
3 - El sistema oligárquico español está corrupto desde su propia estructura. Premia la lealtad, el enchufismo y el intercambio de favores por encima del talento y la integridad. La lógica predominante es «tú me haces este favor y yo te doy esta posición», más que un genuino deseo de mejorar el país.
4 - En 2026, sigue resultando preocupante que una gran parte de la ciudadanía continúe tragándose el mismo teatro electoral de hace décadas. La idea romántica de que «esta vez será diferente» ya debería haber perdido toda credibilidad después de tanto tiempo viendo los mismos patrones.
2
En España eso no pasa, en las últimas gerales se presentaron más de 50 partidos políticos, así que el que votó corrupción por segunda vez no fue por falta de opciones, tiene que buscar otra excusa.
-2
Indudablemente yo voto por los dragones
-2
Yo solo voto a partidos que cumplan con estos dos requisitos:
1) que no sea el de ZP
2) que no hable bien de ZP
-4
Deja tu comentario
Necesitas tener una cuenta para poder dejar comentarios.
1- No existe ninguna garantía de que los partidos nuevos o minoritarios vayan a comportarse de manera sustancialmente diferente a los mayoritarios. Al fin y al cabo, tanto unos como otros ofrecen principalmente discursos, sin que ninguno pueda presentar un historial probado y consistente de ausencia total de corrupción.
2 - Estos partidos emergentes son sistemáticamente ignorados por gran parte del electorado, precisamente porque se percibe que no tienen posibilidades reales de ganar ni de acceder al poder.
3 - El sistema oligárquico español está corrupto desde su propia estructura. Premia la lealtad, el enchufismo y el intercambio de favores por encima del talento y la integridad. La lógica predominante es «tú me haces este favor y yo te doy esta posición», más que un genuino deseo de mejorar el país.
4 - En 2026, sigue resultando preocupante que una gran parte de la ciudadanía continúe tragándose el mismo teatro electoral de hace décadas. La idea romántica de que «esta vez será diferente» ya debería haber perdido toda credibilidad después de tanto tiempo viendo los mismos patrones.
1) que no sea el de ZP
2) que no hable bien de ZP